“Con toda la charla sobre cómo estimularla, pensarías que la economía es un clítoris gigante”. Barbara Ehrenreich.

La presente exposición CLITORIA que presento en Espacio Apaindu, conecta con obras anteriores en las que también objetualizo los órganos del cuerpo para convertirlos en contenedores políticos. Sería una especie de “historia política de los órganos”. El cuerpo (subjetivo) es leído o considerado como una construcción simbólica/semiótica y cultural.

Para el proyecto CLITORIA he coleccionado y utilizado fotografías de monedas de países del mundo donde se practica la mutilación genital femenina.

Es la teórica feminista Gayatri Spivak quien ha tomado en consideración la mutilación genital femenina como una práctica cultural global. Me interesa un discurso y pensamiento del cuerpo femenino como un lugar transnacional, donde se da la relación entre peligro o daño y placer.

El clítoris es el signo del exceso en la mujer, una economía “clitoriana” frente a la economía dominante del útero. Una economía del placer por fuera de la economía de la maternidad en el patriarcado. El clítoris es un lugar para el puro placer y su eliminación no compromete la función reproductiva. La ablación, borradura del clítoris, del placer sexual, sería una metonimia del estatus social y sexual de las mujeres.