220 x 110 x 68 cm.
Impresión digital sobre tela, DM, acrílico, fibra textil, somier modificado.


Extracto del texto de Natalia Isla Sarratea, comisaria de la exposición Uholdeak “Materiales Maternales/ “Materialak amatu“:

Contener

La pieza Madre de la otredad, cómeme de la serie Los lechos de Medea de Txaro Fontalba, es una obra recuperada de una fase anterior de su trabajo, pero es detonante de una serie de cuestiones pertinentes al cuerpo femenino. A partir de una frase de la escritora Sylvia Plath, la artista plantea una reflexión acerca de la figura de la “mala madre” que subvierte el ideal dulcificado anacrónico.

Sobre un somier hecho de las palabras que sirven de título a la pieza, un colchón con la imagen impresa de carne cruda se pliega sobre sí mismo, generando un ángulo de precario equilibrio en el que soporta su propio peso. Tal como indica la artista “La carne es esa zona común entre el hombre y el animal (…) La carne como el límite y sinsentido de la certeza corporal.” (11)

El cuerpo materno resulta entonces un territorio en tensión. En un intento por no desbordarse se contiene a sí mismo -aunque parece nunca ser suficiente- tras la búsqueda de adaptación a las normas de la sociedad patriarcal. Victoria Sau afirma que el amor maternal como representación de lo femenino resulta paradójico, en tanto que se infravalora al declararlo instintivo, a la vez que se vuelve una exigencia para las mujeres, a las que se acusará de “malas madres” si no se demuestran las formas de amor esperadas, y serán ridiculizadas si sus demostraciones de afecto parecen excesivas a las expectativas paternas. (12)